EL AMOR ES PODER DIVINO

 

 

El amor es el poder más grande con el cual contamos y del cual podemos estar excluyendo.

Cuando nos dejamos invadir por esa fuerza poderosa, todas las cargas se desvanecen.

Toma un tiempo para pensar en ello, mira tu vida, mira a tu alrededor, ¿de qué huyes? ¿A qué le tienes miedo? ¿De qué te siente separado?

Es increíble la cantidad de escusas que damos para no amarnos ni amar.

Nos paramos como jueces eligiendo quién merece ser amado y quien no lo merece. Empezando por nosotros/as, mismos/as,  nos dictamos la sentencia: “Condenada al desamor”. 

Ese dictamen de condenación que emitimos en nuestra mente, nos lleva a la separación de la vida, de todo los que nos rodea; aceptamos y atraemos el sufrimiento a nuestra vida. Permitimos que aparezca el miedo, la culpa; una culpa que la proyectamos en los otros/as, a quienes empezamos a atacar y a rechazar.

La culpa el miedo, el sufrimiento, son creaciones de nuestro ego que se dice todos los días, “no mereces ser amada/o”, te portaste mal así que…mereces morir. Entonces, pasamos la vida, vinculados a todo lo que representa muerte. Nos alejamos de la felicidad, el amor, la prosperidad, la abundancia  y de paso, responsabilizamos a Dios, de nuestra decisión, empezamos a pensar:

  • Esto que me pasa, es un “castigo de Dios” porque me porte mal en mi infancia. Para ganar hay que sufrir.
  • Si Dios sufrió, yo que no soy nadie cómo no voy a sufrir?
  • Si sufro más, me ganare el paraíso.
  • Por culpa de mis padres yo soy así.
  • Ya es tarde para cambiar, así nací, así moriré.
  • Si me enfermo tal vez me pondrá atención.
  • Si aguanto, quizás me querrá más.
  • Yo me sacrifico por ti y tu no lo vez….
  • Solo los buenos merecen vivir bien.

Empeñadas/os, en nuestras creencias, nos seguimos condenando al fracaso, la desilusión, el sufrimiento, la enfermedad, a la muerte; sin reconocer que esto no es más que, el fruto de la decisión que has tomado condenándote al desamor.

Podemos llegar a ser incongruentes, decimos que nos amamos y que amamos, sin embargo, seguimos haciendo juicio de sí mismos, y de los demás.  Si te cuesta ver en las experiencias oportunidades que te presenta la vida para crecer, madurar, entonces, poco y/o nada estas reconociendo que nada fuera de ti puede hacerte daño y el que el plan de Dios, es que tengas Vida, una Vida en abundancia. Creer lo contrario, es una locura.

Solo basta darle un toque sagrado a lo que piensas, para salir del círculo sufrimiento, de condenación. De esta forma, fuésemos capaces de experimentar el Amor y el Paraíso del cual nunca has sido desterrada.

Detente un momento y observa tu manera de pensar. Son pensamientos de Vida y/o de Muerte. Los pensamientos de vida, te movilizan tomas accion, la alegria, el amor; pasa lo contrario con los pensamientos de muerte, los cuales te lleva a la tristeza, la enfermedad, la culpa, el sufrimiento.

¿Te has acostumbrado a pensar desde el juicio, la condenación? El Espíritu Santo, nuestro maestra/o interior, está allí para devolver a nuestros pensamientos la cordura. Reconoce pues que necesitas su ayuda, él está allí para guiarte el camino del amor para vivir desde tu esencia.

Una oportunidad para meditar:

Cierra tus ojos, respira profundamente, siente los latidos de tu corazón, las pulsaciones del amor que laten dentro de ti, mira más allá del dolor, el miedo, la soledad.

Solo respira, sin juicio, sin estigma. Imagina delante de ti aquello con lo que estas resentido, aquello que te duele, la carga que lleva sobre tus hombros.

Déjate invadir por la fuerza del amor que está más allá de todo, y del miedo, mira mas allá, con los ojos de tu corazón, permítete regresar a casa e incluir en ella, a todo aquello que excluyes, abrázale y dile eres bienvenida a casa.

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 Reflexiona:

Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta el amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe.2. Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios, -el saber más elevado-, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta el amor nada soy.3. Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve. El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla.5.No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.6.No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad.7.Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.8.El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado.9.Porque este saber queda muy imperfecto, y nuestras profecías también son algo muy limitado;10.y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.11.Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba y razonaba como niño. Pero cuando me hice hombre, dejé de lado las cosas de niño. Así también en el momento presente vemos las cosas como en un mal espejo y hay que adivinarlas, pero entonces las veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido. Ahora, pues, son válidas la fe, la esperanza y el amor; las tres, pero la mayor de estas tres es el amor.

1Corintos, 13.

 

Ser, desde tu esencia.

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