Enseñanzas del Maestro para Ser, desde tu esencia: Nada de lo que veo significa nada.

La lección 1 del Curso de Milagros el Maestro enseña que, “nada de lo que veo significa nada” y esto es así porque, todo lo que los ojos del cuerpo perciben es una ilusión.

Con esta primera lección inicie el viaje hacia el interior del Ser y con ello también uno de los primeros pasos en el  desarrollo de la Confianza al Maestro de maestros.

La práctica asidua de las lecciones me hizo darme cuenta de que le había dado significado a la ilusión central del sueño, el Cuerpo. Todo lo que tenía valor, significado en ese momento para mi estaba centrado en la creencia de que era un cuerpo, al que Jesús le llama en Su curso, el héroe del sueño.

Des-hacer la idea de que el Ser, y el cuerpo, la imagen fabricada por el ego no era mí identidad, era la función del Espíritu Santo, así me lo hizo ver cuando me dijo: “quieres ser algo que no eres”.

Quería ser lo que creía ser, un cuerpo, una persona, un humano, el ego. Sin embargo, estaba soñando y el Maestro utilizó todo lo que tenía significado para mí, para hacerme ver que realmente no tenia  ningún significado, pues le estaba dando valor a aquello que es irreal,  perecedero y efímero.

Con su Guía los ojos de corazón se posan en lo eterno. Él me ayuda a recordar que mi verdadera Identidad reside en el corazón de Dios, y que de allí nunca se ha separado porque las ideas no abandonan su Fuente así lo resume el curso: “Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En esto radica la paz de Dios’.

La resistencia a darme cuenta de que nada de lo que veía tenía ningún significado se hacía evidente en mis interacciones. Había momentos en lo que me sentía muy mal porque creía estar en el mundo y el ego como deseaba estar en el mundo se resistía a dejar de existir. Deseaba hacer cosas para arreglar, salvar el mundo, ayudar a otros y, ante su impotencia de controlar y arreglar lo que creía estaba a su alrededor,  proyectaba su ira en cualquier cosa que se le ponía por delante; pensaba entonces que, eran los otros, las circunstancias,  lo que me hacía enojar. No me daba cuenta de que quería hacer realidad algo que no estaba allí de que quería ser algo, que no era.

La guerra es contra ti mismo, me enseñaba entonces el Maestro en el capítulo 23 del libro de texto del curso de milagros.

Quiero hacerte notar que ese tú mismo, del que Jesús habla,  es la mente. Jesús nunca se refiere en el curso al cuerpo como tu Ser. En todo momento le habla a tu Ser, mente, espíritu, Hijo de Dios.

Entonces al leer este capítulo del libro es hermoso porque Jesús le dice a la mente que se posicione por “encima del campo de batalla”, por encima de las imágenes ilusorias que precibe en el sueño, es decir, que deje de darle significado a lo externo,  eligiendo ir al interior,  a la mente donde está el Contenido, Su Realidad, Dios.

Esta guerra no la puedes librar en soledad, la mente cree ser algo que no es, está muy apegada al cuerpo a la forma, le ha dado valor, significado a lo que percibe en el mundo, a su deseo interno de ser algo que no es y “mientras tu mente siga absorbida con ideas sin contenido, la verdad permanecerá bloqueada”. Por eso, elegir al Espíritu Santo como Maestro, es la respuesta a la pregunta  ¿Qué soy? Él es el que muestra el camino de regreso al Ser, el Contenido, Dios.

Todavía hay algunas cosas a las que el ego le da significado, pero ahora, tengo al Maestro que me acompaña hacia dentro, a pasar por alto el error y posicionarme por encima del campo de batalla –las ilusiones del ego- y reconocer así que:

“Nada de lo que veo significa nada”.

 

 

Soy Mayra Scott Vega, unida al propósito del Espíritu Santo, dedico mi vida al Despertar.

Mi único placer es hacer la Voluntad de Dios, la cual es perfecta felicidad para mí.

Sólo deseo la paz de Dios.

Dios es mi vida, mi eternidad y mi Ser.

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